Limpiadores faciales. ¿Qué debemos conocer acerca de ellos?

Limpiadores faciales. ¿Qué debemos conocer acerca de ellos?

La acción de maquillarse, o de maquillar a otra persona, implica el hecho de tener que aplicar un determinado número de productos cosméticos, que en algunas ocasiones puede llegar a ser bastante elevado; y también la necesidad de tener una serie de conocimientos relacionados con dichos productos en lo que a función, utilidad y forma de aplicación se refiere.

No cabe duda de que el resultado conseguido tras la aplicación de cada uno de estos productos puede ser bastante notable, como es el caso de la imagen conseguida tras utilizar el pintalabios, el delineador de ojos o los polvos de maquillaje.

Pero también debemos saber que en el proceso de maquillado intervienen otros productos cuyo resultado final puede decirse que es “invisible”, pero que permiten que el trabajo efectuado sea de la mayor calidad posible gracias a su acción.

Uno de estos productos que actúan detrás del escenario que supone un trabajo de maquillado son los limpiadores faciales, cuya acción resulta totalmente imprescindible para lograr el adecuado efecto de cada cosmético empleado, además de ejercer una acción beneficiosa sobre la piel de rostro.

A la hora de escoger un limpiador facial se podrá observar que existen diferentes tipos y opciones, por ello resulta conveniente conocer cuál es el adecuado para cada tipo de piel, y que diferencias existen entre ellos para, así, escoger aquel que más se ajuste a nuestras necesidades.

¿Qué es un limpiador facial?

¿Qué es un limpiador facial?

Los limpiadores faciales, como su nombre indica, son productos destinados a realizar la limpieza de la piel de nuestro rostro. No deben ser confundidos con los productos desmaquillantes, cuya acción consiste en retirar todos los productos cosméticos que han dado lugar al trabajo de maquillado efectuado horas antes. Por lo general, algunos de estos productos desmaquillantes no suelen llegar a retirar la totalidad del producto aplicado con anterioridad, ya que parte de este es frecuente que quede retenido en los poros de la piel y en otras zonas poco accesibles.

Las funciones de los limpiadores faciales no solo se limitan a retirar los restos de maquillaje previos, sino que se trata de un cosmético que se aplica tanto en el ámbito del maquillaje como fuera de él, ya que también elimina las impurezas naturales que genera nuestra piel, y permite regular el exceso de grasa producido, especialmente en la conocida y problemática Zona T (frente y tabique nasal).

La aplicación de limpiadores faciales resulta necesaria en cualquier persona que desee mantener la piel de su rostro en un estado excelente, dando igual si usa maquillaje como si no, ya que ayudan a prevenir el envejecimiento y eliminan los pequeños defectos estéticos como son los puntos negros.

Volviendo al ámbito del maquillaje, el limpiador facial se aplica tras haber utilizado el producto desmaquillante, o bien antes de realizar el trabajo de maquillado. Con ello se consigue que la superficie cutánea sobre la cual se va a trabajar y a aplicar el maquillaje esté limpia, firme, y sea capaz de retener con garantías los diferentes cosméticos.

La composición de un limpiador facial va a depender del tipo de producto de que se trate, ya que existe una notable oferta en cuanto a variedad de productos de este tipo se refiere y, por ello, es importante conocer cada uno de ellos, así como el tipo de piel que se posee para poder elegir el más adecuado a cada persona.

¿Sobre qué tipo de piel se va a aplicar el limpiador?

¿Sobre qué tipo de piel se va a aplicar el limpiador?

Un aspecto importante a la hora de escoger un limpiador facial, es conocer el tipo de piel que tenemos, o sobre la cual se va a trabajar en el caso de tener que maquillar a una persona, para así poder escoger el producto que ofrezca los mejores resultados.

  • Pieles secas: se trata de un tipo de piel con una producción de grasa extremadamente baja, algo que resulta ser una ventaja, pero por otro lado son las más propensas a padecer la aparición de arrugas, descamaciones y grietas, por lo que es fácil que sin un cuidado detallado terminen ofreciendo un aspecto más envejecido del que deberían. Son, por lo tanto, pieles que requieren de mucha y constante hidratación.
  • Pieles grasas: nos encontramos, en este caso, en el punto opuesto al tipo de piel anterior. Las pieles grasas generan, como su nombre nos indica, una excesiva cantidad de grasa en la mayoría de la superficie del rostro, ofreciendo con bastante frecuencia un aspecto brillante o ligeramente mojado. Este tipo de pieles requiere una limpieza mucho más continuada que el resto de pieles.
  • Pieles mixtas: situadas en el punto intermedio entre las pieles secas y las pieles grasas. Se puede decir que el tipo más habitual de piel o el estándar, la cual genera una cierta cantidad de grasa de manera controlada, y que se considera normal en cualquier persona. Los mayores problemas suelen aparecer en la ya mencionada Zona T, en la cual se produce la mayor secreción de grasa y la mayor aparición de puntos negros, por lo que esta zona será la que mayor atención requiera a la hora de ser limpiada.
  • Pieles maduras: En personas que ya cuentan con una cierta edad, la piel sufre una serie de cambios a los cuales se debe atender a la hora de aplicar diferentes productos sobre ella. Por lo general, en personas maduras, la piel tiende a volverse más seca, por lo que se deberá utilizar productos limpiadores muy similares a los recomendados para las pieles secas.
  • Pieles sensibles: Por último, independientemente de que una piel sea seca, mixta o grasa, puede presentar un grado de sensibilidad elevado ante la aplicación de cualquier producto mínimamente agresivo, como son los alcoholes y algunos jabones, que se manifestará en forma de enrojecimiento, irritación o ardor. En este tipo de pieles se deben utilizar cosméticos específicos, o bien aquellos poco agresivos en su acción.

Tipos de limpiadores faciales disponibles en el mercado

Una vez se tiene claro el tipo de piel que se va a tratar, es el momento de escoger el limpiador facial que más se ajuste a las necesidades de esta. Existe a nuestra disposición una gran cantidad de limpiadores faciales, siendo los más habituales y recomendados:

Jabones syndet

 Tipos de limpiadores faciales - jabones syndet

Los jabones syndet se puede decir que son un tipo de jabón que no lleva jabón; es decir, se trata de un producto que actúa como un jabón pero que no está fabricado a partir de grasas o de aceites. De hecho, su nombre proviene del inglés Synthetic Detergent.

Debido a ello, el pH que presentan es más bajo que el de un jabón tradicional, ya que el pH de estos últimos oscila entre 7 y 10 siendo un pH básico, y el pH de la piel es de 5,5 por lo que los jabones tradicionales resultan bastante agresivos.

Además, este tipo de jabones suelen incluir en su composición otros componentes enfocados a mejorar el cuidado de la piel, como son la avena o la urea.

Los jabones syndet resultan adecuados para los casos de pieles que sufren de acné; para las personas que realizan una elevada actividad física, bien deportiva, o bien laboral, y que necesitan ducharse varias veces al día; para aquellas pieles sensibles a otros productos, y para las pieles secas, las cuales se resienten con el uso de jabones tradicionales o de alcoholes, los cuales agravan aún más el problema de la sequedad.

Leche limpiadora

 Tipos de limpiadores faciales - Leches limpieadoras

Las leches limpiadoras son un clásico dentro de los productos limpiadores del rostro. Se aplican en gran cantidad sobre la piel masajeándola, y posteriormente se debe retirar el producto con un algodón de desmaquillar.

Las leches limpiadoras son un buen producto para lograr limpiar el rostro, pero su acción no es tan profunda o intensa como otros cosméticos disponibles en el mercado. Sin embargo, también pueden ser utilizadas como desmaquillante en un primer momento, debiendo emplear otro limpiador posteriormente a la retirada del maquillaje.

Es posible encontrar leches limpiadoras enfocadas a todo tipo de pieles, pero aquellas que pueden ser calificadas como leches limpiadoras estándar resultan muy adecuadas para ser utilizadas sobre pieles secas o maduras, ya que no producen el resecamiento de la piel característico de otros limpiadores.

Agua micelar

 Tipos de limpiadores faciales - Agua micelar

El agua micelar es un cosmético muy similar al agua natural, pero que cuenta en su composición con algunos componentes cuya misión es limpiar la piel. Lo que caracteriza al agua micelar es que estos componentes limpiadores son activos no iónicos que, al contacto con el agua del producto, generan unas pequeñas esferas que reciben el nombre de micelas.

Estas micelas van a presentar dos polos opuestos; uno tendente a absorber el agua, y el otro tendente a absorber grasas. La forma de aplicar el agua micelar es mediante el uso de un algodón, de esta manera el polo con afinidad por el agua queda retenido en el algodón, y el polo con afinidad por las grasas queda orientado hacia el exterior del algodón y así puede ejercer su efecto sobre la piel del rostro.

El agua micelar es un producto ideal para aquellas pieles muy sensibles que se irritan con facilidad al utilizar otros limpiadores más agresivos y que contienen alcoholes o jabones. Resulta también adecuada para limpiar pieles mixtas o secas (de hecho, existen fórmulas específicas para estos tipos de piel), pero en cambio, para tratar pieles grasas puede resultar insuficiente, aunque, en el caso de esta últimas, cuenta con la ventaja de que no va a agravar el problema de la producción de grasa.

Aceites limpiadores

 Tipos de limpiadores faciales - Aceites limpiadores

En este caso hablamos de un producto indicado mayormente hacia las pieles secas o maduras. En el mercado existe una amplia oferta de aceites limpiadores orientados hacia diferentes tipos de piel, pero debido a la existencia de otros tipos de productos más adecuados, las pieles secas van a ser las únicas para las cuales se recomiende este tipo de limpiadores.

Este tipo de aceites también se pueden emplear como desmaquillantes (muy adecuados para retirar el maquillaje resistente al agua), y resultan ser uno de los productos más hidratantes que se puede encontrar en el mercado, enfocado hacia la limpieza del rostro.

Pese a lo que pueda parecer, cuando se aplica sobre las pieles no grasas, no dejan después de retirarse un aspecto brillante o grasiento. Tienen una gran capacidad de limpieza, y también resultan adecuados para las pieles sensibles.

Espumas faciales

 Tipos de limpiadores faciales - Espumas faciales

Los limpiadores en espuma son uno de los productos de más reciente aparición dentro del apartado de los cosméticos de limpieza y cuidado de la piel. Su textura, como podremos suponer, es la de una espuma o mousse.

Estos productos limpian con bastante profundidad la piel y sus poros, su textura ofrece una sensación agradable para el rostro al ser aplicado sobre el mismo y, además, no presenta problemas tanto a la hora de ser aplicado como a la hora de ser retirado.

Las espumas faciales resultan adecuadas para cualquier tipo de piel, pero aquellas que sean excesivamente grasas serán las que mayor beneficio pueden obtener gracias a su uso.

Geles de limpieza facial

 Tipos de limpiadores faciales - gel de limpieza facial

A la hora de escoger un gel limpiador, existe a nuestra disposición una amplia variedad de productos los cuales incorporan elementos específicos para tratar diferentes tipos de piel. En general, los geles pueden resultar agresivos para las pieles con cierta sensibilidad, pero en cambio, resultan apropiados para ser utilizados sobre pieles mixtas o grasas ya que permiten regular la producción de sebo.

Su forma de uso es prácticamente la misma que la de un gel como el que se utiliza para la ducha o para el lavado de manos, el cual se debe masajear suavemente con las puntas de los dedos sobre la cara, e insistir en aquellas zonas más conflictivas como la frente o la nariz.

De la misma forma que ocurre con los geles normales, en el caso de los geles limpiadores se deberá tener en cuenta evitar el contacto con los ojos ya que resultan altamente irritantes. Una vez se ha terminado de frotar la piel, simplemente se deberá enjuagar la cara con agua y secar con una toalla.

Este es el tipo de limpiador más común de todos los que hemos expuesto en este artículo.

Bálsamos limpiadores

Tipos de limpiadores faciales - Bálsamos limpiadores

Los bálsamos limpiadores son, probablemente, el tipo de limpiador facial más desconocido. Se trata de un producto en forma de pasta, cuya composición está basada en un aceite. Sirven para eliminar el maquillaje y la grasa del rostro, siempre y cuando la piel sobre la que se aplica no sea excesivamente grasa, es decir, que solo se recomienda en pieles secas, mixtas o maduras, ya que van a proporcionar un grado de hidratación muy elevado.

 

Los limpiadores faciales son un producto cosmético imprescindible que debe ser utilizado con regularidad por cualquier persona que desee mantener la piel de su rostro en el mejor de los estados posible, independientemente de que utilice maquillaje de forma habitual o no.

 

 

 


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