Polvos bronceadores o polvos de sol ¿Qué son y cómo aplicarlos?

Polvos bronceadores o polvos de sol ¿Qué son y cómo aplicarlos?
Polvos bronceadores o polvos de sol ¿Qué son y cómo aplicarlos?

Los polvos de sol, también conocidos como polvos bronceadores, son uno de los productos cosméticos más famosos en la actualidad, ya que desde hace pocos años cuentan con una gran popularidad dentro de este sector.

Estos polvos bronceadores son la solución perfecta para dotar a la piel de la cara de un aspecto mucho más oscuro, como su nombre indica, sin caer en la artificialidad que puede dar una base de maquillaje excesivamente oscura.

Vamos a ver que son los polvos bronceadores, como aplicarlos, y en qué ocasiones se debe utilizar para poder lucir un aspecto radiante en todo momento gracias a ellos.

¿Qué son los polvos bronceadores?

Los polvos de sol, o polvos bronceadores, son un producto de maquillaje que permite darle a la piel del rostro un tono bronceado que se magnificado cuando esta es sometida a los rayos del sol.

Se aplican sobre la cara, como ya hemos dicho, y también se pueden extender sobre la zona del escote.

Es en las épocas más cálidas del año cuando más se suele utilizar este tipo de producto, es decir, durante la primavera y el verano.

Presentan una tonalidad de color pardo similar a un intenso bronceado, y pueden ofrecer algún que otro brillo en función del producto que escojamos ya que cuentan con partículas doradas y nácar que reflejan los rayos del sol dando un aspecto muy bonito y elegante.

¿Para qué sirven los polvos bronceadores?

¿Para qué sirven los polvos bronceadores?

La función de los polvos bronceadores es la de corregir los tonos muy pálidos de piel, dando calidez y mayor dimensión a las facciones del rostro.

De esta forma se obtiene un aspecto más saludable y radiante en cualquier situación.

Además de esto, los polvos bronceadores también se pueden aplicar sobre pieles morenas, ya que permiten perfeccionar al detalle el tono y el aspecto de una piel bronceada por el sol.

¿Cuándo se aplican los tonos bronceadores?

Los polvos bronceadores se pueden aplicar en cualquier época del año, pero su mayor demanda se da en los meses de calor, es decir, desde finales de abril cuando ya empiezan a ser frecuentes las buenas temperaturas, hasta entrado octubre cuando ya comienzan a ser habituales las lluvias y los días de frío.

Esto no quiere decir que durante los meses de invierno no se puedan utilizar, ya que cualquier día en el que salga un sol radiante será la excusa perfecta para poder utilizar los polvos bronceadores.

¿Dónde se aplican los polvos bronceadores?

Los polvos de sol se aplican sobre la cara. Ahora bien, dependiendo del caso se podrán aplicar sobre todo el rostro, o bien aplicarse solo en puntos concretos para perfeccionar el tono de piel ya bronceado de manera natural.

Hemos comentado que también se puede aplicar sobre la zona del escote y hombros en el caso de que la ropa de ese día cuente con ello y nos deje estas zonas al descubierto, logrando una sensación mucho más natural y sugerente.

Este caso será más habitual en aquellas mujeres que tengan la piel más pálida, para así igualar el tono y no crear un contraste exagerado entre la cara y el resto del cuerpo.

En cualquier caso, y como ocurre con cualquier producto de maquillaje, nunca se debe abusar de los mismos para no perder el aspecto fino y natural que otorgan los polvos bronceadores.

Cómo aplicar los polvos bronceadores

Cómo aplicar los polvos bronceadores

Qué brocha utilizar para los polvos de sol

A la hora de utilizar los polvos bronceadores, lo primero que se debe tener en cuenta es el tipo de brocha a utilizar.

Esta será grande y pomposa para evitar que los polvos se apelmacen y puedan repartirse de manera uniforme allá donde deseemos.

No se debe coger demasiado producto con ella para evitar los problemas de apelmazamiento que acabamos de comentar.

No olvidemos que los polvos de sol son un cosmético para mejorar el detalle de un trabajo de maquillado, por lo que se deberá ser cuidadosas con la cantidad aplicada.

Lo más adecuado puede ser usar una brocha cónica y bastante esponjosa, o una brocha kabuki, cogiendo el producto con su zona exterior.

Esto permite distribuir los polvos bronceadores de manera mucho más uniforme y en la cantidad adecuada.

Forma de aplicar los polvos bronceadores

Los polvos bronceadores se pueden aplicar de diferentes formas, pero la más habitual y la que nunca va a fallar es la llamada aplicación en 3.

  • Coger el producto: Pasaremos los bordes de la brocha por el recipiente de polvos de sol, cogiendo así la cantidad justa.
  • Aplicar en la frente: de forma muy suave pasamos por la zona de la frente la parte de la brocha con la cual hemos cogido el producto. Para ello empezaremos desde un lateral y recorreremos toda la zona del nacimiento del pelo hasta llegar a la sien del lado contrario, punto en el cual bajaremos el trazo y que extenderemos hasta llegar al pómulo.
  • Realizar un nuevo trazo: con la brocha volvemos a coger los polvos de sol de la misma forma que hemos hecho antes. Esta vez iniciamos el trazo desde la zona del pómulo y llegamos a recorrer el mentón llegando hasta la mandíbula.

Si nos fijamos en el recorrido hecho por los dos trazos, forman un 3, de ahí que esta forma de aplicar reciba ese nombre.

Otras formas de aplicar los polvos bronceadores

Existen otras formas de aplicar los polvos de sol sobre la piel en función de la situación en la que nos encontremos, por ejemplo:

Para un bronceado más uniforme

Deberemos pasar la brocha con el producto realizando pequeños giros en forma de uve doble (W). empezamos por la sien, desde el lado del ojo, y recorremos la frente hasta llegar a lado contrario y bajamos hasta el pómulo.

En ningún momento debemos dejar de realizar estas pequeñas W.

Deberemos pasar también por la zona de la nariz y del mentón, cubriendo buena parte del rostro.

Una vez hemos terminado, con la misma brocha realizaremos movimientos circulares para expandir los polvos y darle a la piel un tono muy natural y elegante.

Para un acabado más informal y playero

En este caso optaremos por un tono mate o con muy poco satinado para evitar brillos excesivos.

Con la brocha grande volvemos a realizar los pasos indicados para la aplicación en 3 que hemos comentado más arriba, procurando no cargar demasiado producto para evitar saturar a la piel.

No olvidemos que es muy probable que esta ya cuente con un bronceado

Para un acabado perfeccionista

Ahora será más adecuado emplear polvos bronceadores en crema, ya que permiten una aplicación más al detalle que el formato de polvos compactos.

Aplicaremos el producto sobre las zonas clave y más sobresalientes del rostro, es decir, los pómulos, la nariz, la parte superior del labio y el mentón.

Se debe combinar con un iluminador satinado en zonas como la parte alta de los pómulos, la nariz, la parte superior del labio, arco de las cejas y la zona del lagrimal.

Esta será la opción para eventos más formales y serios en los que se deba guardar cierta elegancia.

Cómo elegir el tono adecuado de polvos bronceadores

Cómo elegir el tono adecuado de polvos bronceadores

La función de los polvos bronceadores es la de potenciar el bronceado natural de la piel, o el de darle un poco de color en el caso de que se trate de una piel muy pálida.

Lo adecuado es escoger unos polvos de sol que sean dos tonos superiores al color de la piel sobre la que se va aplicar, pero sin caer en el error de elegir un tono demasiado oscuro.

Es mejor quedarse cortas de tono que aplicar un color muy oscuro que de sensación de artificialidad.

Dentro del tono pueden existir variantes, como polvos más satinados o más mates, más rosados o más color bronce u oscuro… además de diferentes texturas, como las cremas o los polvos.

Los productos satinados ofrecen un acabado mucho más natural y menos artificial. Ideal para días informales de verano, o para crear ese efecto bronceado en días e invierno de una forma muy discreta.

Sin embargo, estos acabados mate no son adecuados para las pieles más secas.

En este caso será mejor optar por acabados más brillantes que permiten disimular mejor las pequeñas arrugas y pliegues de la piel, otorgándole luminosidad y un aspecto mucho más radiante.

Errores a la hora de aplicar los polvos bronceadores

  • Aplicarlos en toda la cara: cuanta mayor cantidad de un producto se aplique, más sensación de artificialidad de obtendrá. En muchas ocasiones el exceso de maquilla lo que va a provocar es que en lugar de corregir defectos de la piel u ofrecer un mejor aspecto, lo que se conseguirá es totalmente lo contrario sumando años y potenciando los defectos que se pretendían cubrir.
  • Escoger un tono poco adecuado: el tono de polvos bronceadores escogido tiene que lucir bien sobre la piel. No debe resaltar en absoluto, debe quedar fundido con el tono de piel creando una transición fina y elegante de forma que en ningún momento se note que se ha aplicado un producto sobre la piel.
  • El producto no resulta adecuado al tipo de piel: las pieles secas no se llevan bien con los productos de maquillaje en polvo. Al aplicarlos pueden resaltar las arrugas y grietas ya que absorben la grasa que se encuentra en la superficie de la misma. Para estos casos será mejor optar por otro tipo de formatos, como las cremas o las bb cream.
  • Aplicar demasiado brillo: ya hemos comentado que algunos polvos de sol cuentan con partículas brillantes o nacaradas que crean reflejos bajo los rayos del sol. Un error que se observa con frecuencia es el de aplicar este tipo de productos por toda la cara, lo cual crea una sensación extraña y nada favorable.
  • Utilizar únicamente polvos bronceadores: otro error en el que se suele caer es el de utilizar únicamente polvos bronceadores sin ningún otro cosmético más.

Lo adecuado es aplicar una base de maquillaje sea un tono un poco más claro para poder crear un efecto de contraste.


Ahora que ya conocemos un poquito mejor que son los polvos bronceadores y como usarlos en diferentes ocasiones, es el momento de sacarles todo el partido posible y lucir un aspecto radiante en cualquier época del año, pero especialmente durante el verano, ya que será cuando más partido les podamos sacar.